Mitos sobre la pastilla anticonceptiva

Comentarios0

Es uno de los métodos anticonceptivos que más se usa, sin embargo, la píldora anticonceptiva sigue creando muchas dudas y miedos en vosotras. Algunas de estas dudas ya las hemos ido respondiendo con nuestros comentarios en Sabesloquequieres, pero hoy queremos reunirlas todas en este artículo para que tengáis una recopilación.

El aumento de peso es uno de los temas que más os preocupan, sin embargo,  aunque es cierto que algunas marcas de píldoras anticonceptivas pueden provocar retención de líquidos, ningún estudio ha relacionado directamente el aumento de peso con tomarla. Mucho menos en los últimos modelos que se comercializan, con dosis de hormonas muy bajas.

Otro de los falsos mitos que circulan en torno a esto es la dificultad de quedarte embarazada una vez hayas dejado la pastilla anticonceptiva. Cuando dejamos de tomar la pastilla estamos   sometiendo a nuestro cuerpo a una serie de cambios que le cuesta asimilar, así de primeras, sin embargo en un periodo de tres meses, que es el tiempo que se tarde en volver a recuperar la ovulación, ya estarás lista para ser mamá. La pastilla no causa infertilidad, ni tampoco contribuye a los embarazos de múltiples (trillizos, cuatrillizos…).

Por otro lado, debemos tener claro que las inyecciones de anticonceptivos son tan seguras como la toma de pastillas eso sí, la efectividad de éstas (sean pastillas o inyecciones) disminuye notablemente con la ingesta de alcohol, sobre todo en altas dosis. Para todas aquellas que estéis preocupadas por la aparición de varices debido a la píldora, podéis despreocuparos. Es totalmente falso, las pastillas sí generan una relajación de las venas, pero si no existe una predisposición genética, las varices no tienen por qué aparecer.

Cerramos este artículo con un mito que sí está justificado y es el de que la píldora provoca inapetencia sexual: este “mito” en concreto sí que puede darse cuando la paciente está tomando la píldora anticonceptiva, debido a la disminución de la libido. Sin embargo, lo importante en consultarlo con el médico de cabecera, él sabrá cómo actuar al respecto.

Imagen| Bigstockphoto