Llorar mejora la salud

Comentarios0

Existen muchos actos que hacemos inconscientemente y en los que no reparamos para valorar sus beneficios. Uno de ellos es llorar. Lloramos cuando nos sentimos mal, cuando estamos enfermas o cuando vemos que no podemos más, y lo hacemos muchas veces sin pensar, sin ser conscientes de lo que el llanto supone en nuestra mente y en nuestra estabilidad. Llorar, como reír, mejora nuestra salud mental.

Entre los motivos se encuentran los puramente científicos, como que al llorar eliminamos adrenalina y noradrenalina (propias de los momentos de estrés), como los emocionales, ya que tras haber llorado hemos liberado emociones y nos hemos ocupado de lo que nos preocupaba. Llorar produce un efecto calmante en la persona haciéndola sentir más relajada y fortalecida. Desde los episodios de mayor tristeza al clásico desahogo el llanto es imprescindible y reprimirlo puede motivar en otros problemas como ansiedad o rabia. Otro de los beneficios de llorar es físico, nuestro lacrimal precisa de lágrimas para mantener la correcta hidratación de nuestros ojos.

Las situaciones más habituales por las que lloramos suelen darse ligadas a los momentos de más nervios, en el estrés, o en el dolor (físico o emocional). Los motivos pueden ser variados pero los beneficios que nos produce llorar están corroborados. Además, una vez que somos conscientes de que esto es una necesidad debemos serlo también de lo importante de no esconder el llanto. Tras esto radica la educación emocional, el ser conocedora de la ayuda que puede ofrecerte el no esconder el llanto, de cómo se hace necesario e imprescindible compartir nuestras emociones y sentimientos con los demás, poder llorar tranquilas y compartir nuestras experiencias.

No solo se llora por lo negativo, los momentos de máxima alegría también suelen conllevar el soltar alguna lagrimilla, o el llorar ‘a moco tendido’. Pero siempre es más fácil hacer ver nuestras emociones cuando se trata de buenas noticias o grandes ilusiones. Para bien o para mal el llanto es igual de ineludible.

Imagen| Bigstockphoto